viernes, 6 de enero de 2017

Km. 0

Estamos condenados a luchar, es un hecho. Cada día es una pequeña batalla en la que se pierde, se gana o se pacta una tregua hasta el día siguiente. Todo lo que consigues, aunque puede ser valioso es un engaño para olvidar que mañana vas a seguir luchando...

Pero como me crié en los 80 no hay problema, pondré la foto de mi enemigo en el espejo del lavabo y lo contemplaré con la mirada del tigre. La puerta está abierta para todo el mundo... He vuelto.

2 comentarios:

  1. ¡Pues bienvenido! Seguía teniendo tu blog en mi lista de lectura y hace más o menos un mes vi que aparecían tus posts en primer lugar, seguramente porque los habrías cargado de nuevo.

    Por ello, no me sorprende ver que has vuelto. ;-)

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  2. Muchas gracias amigo. Me da mucha alegría volver a verte por aquí. Había olvidado lo emocionante que es tener un comentario. Gracias de corazón.

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